Fueron varios los asturianos que dejaron marca en las Cortes de C?diz. Por su puesto Jovellanos (Gij?n, 1744-Puerto de Vega, 1811), que desde su puesto como miembro de la Junta Central, volc? todo su talento en lograr la ansiada convocatoria de la asamblea constituyente, que llegar?a s?lo un a?o antes de su muerte y que se benefici? de sus esfuerzos previos. Pero el nombre que m?s prendido qued? de esa parte de la historia espa?ola fue el del riosellano Agust?n de Arg?elles ?lvarez (Ribadesella, 1776-Madrid, 1844) o el 'Divino', como se le recuerda por su facilidad para la palabra y su llamativo humanismo.
«Padre intelectual de la Constituci?n de C?diz», seg?n el catedr?tico de historia Francisco Caranto?a ?lvarez, Arg?elles, que lider? el partido progresista de la ?poca de Isabel II, fue uno de los m?s destacados diputados de aquellas legendarias cortes levantadas durante la Guerra de la Independencia, que a?n llamadas de C?diz, tuvieron su primera sesi?n formal en San Fernando. El 24 de septiembre de 1810, del que en este 2010 reci?n estrenado se cumplir?n doscientos a?os, se celebr?, en esa peque?a localidad andaluza la reuni?n constitutiva de las Cortes Extraordinarias, que no se trasladar?an a C?diz hasta un tiempo despu?s.
En aquella primera cita de septiembre de 1810, en la que los historiadores aseguran llegaron a reunirse 100 diputados para aprobar el decreto n?mero uno (precisamente el de su constituci?n) jug? un importante papel Agust?n de Arg?elles ?lvarez. ?l era uno de aquellos cien diputados y particip? en todo el proceso de forma destacada, tanto en los or?genes como en su cima, pues lejos de ir mermando protagonismo en la c?mara a lo largo del tiempo el riosellano fue creciendo hasta que, en 1812, un 19 de marzo, quedar? proclamada por las Cortes Generales la primera Constituci?n promulgada en Espa?a. La recordada como 'La Pepa' y de la que muchos le consideran alma mater.
La presencia de Arg?elles en aquellas reformas fue fundamental, como la de todos los liberales. Todos los historiadores, Elena Agua Cabezas y Caranto?a ?lvarez, entre ellos, recuerdan que fueron, precisamente, los votos liberales los que sacaron adelante todos los grandes proyectos y sin duda entre ellos el asturiano era l?der indiscutible. Por eso tuvo una larga vida pol?tica a diferencia de otros asturianos que como ?l participaron en la Asamblea Constituyente. Y lleg? a ser Ministro de Gobernaci?n tras el levantamiento del general Riego.
Arrestado por Fernando VII
Agust?n de Arg?elles ?lvarez, que no s?lo fue conocido como el 'Divino', sino tambi?n como 'el Ar?stides espa?ol', estudi? en la Universidad de Oviedo, donde se gradu? en C?nones y Leyes. Como Jovellanos, emprendi? una lucha por la supresi?n de la Inquisici?n. Y tambi?n como el ilustrado fue arrestado, aunque no en palacio sino en celda, pero igualmente una parte del arresto lo vive en Alcudia, muy cerca del mallorqu?n palacio de Bellver. El resto lo sufre en Ceuta. Ocurr?a ?sto una vez finalizada la guerra de la Independencia, cuando Fernando VII, de nuevo en el trono, ordena el 15 de diciembre de 1814 prisi?n para ?l «por liberal». Cumplir? condena durante seis a?os.
Lo cierto es que cada vez que el monarca recuperaba cierto poder, el pol?tico asturiano ca?a en desgracia. No s?lo vivi? preso en Ceuta y Mallorca, sino tambi?n exiliado en Inglaterra. No hay que olvidar que su persecuci?n por parte de Fernando VII tuvo mucho que ver con que el riosellano apunt? sus lanzas no s?lo contra la Inquisici?n, sino tambi?n contra la abolici?n de los se?or?os y de la esclavitud.
Ya liberado, Arg?elles, que ha dejado un largo legado escrito, vuelve a la escena pol?tica en 1822 como diputado por Oviedo para las Cortes, con planteamientos moderados. Sin embargo, cuando el ej?rcito franc?s invade Espa?a para devolver a Fernando VII sus poderes, se suma al acuerdo radical de las Cortes de declararle incapaz. En 1823 debe huir a Inglaterra y regresa s?lo a la muerte del monarca. Eso sucede en 1833 y en 1834, gracias a la amnist?a de la reina Mar?a Cristina, Agust?n de Arg?elles no s?lo recupera su casa, sino que es elegido procurador por Asturias. Tambi?n desde ese puesto ejerce cierto radicalismo para la ?poca. Lleg? a participar no s?lo en la Constituci?n de 1812, sino tambi?n en la redacci?n de la de 1837. Fue diputado de todas las legislaturas, salvo un peque?o par?ntesis, hasta que en 1841 es nombrado presidente del Congreso y a?os despu?s (entre 1841 y 1843) tutor de la reina Isabel II.