Con la llegada del 2010 y ya metidos en la vere? del bicentenario de los acontecimientos acaecidos entre 1810-1812, valga este reportaje nuestra peque?a aportaci?n a la conmemoraci?n del futuro bicentenario de las Cortes de C?diz.
Un viajero rom?ntico. Un viajero del Bicentenario.
La vida de Edward Hawke Locker es una de esas historias de novelas tan propia de Arturo P?rez Reverte, desconocidas por muchos, ambientada en la C?diz constitucional de 1812 y en la que confluye el romanticismo, lo militar y lo art?stico.
Espa?a se convierte, con el siglo XIX, en uno de los lugares predilectos de los viajeros europeos. El pa?s, hab?a quedado excluida de los itinerarios del Gran Tour que sol?an hacer los j?venes arist?cratas ingleses para completar su formaci?n pero la Guerra de la Independencia comenzar?a a despertarse el inter?s hacia lo espa?ol.
Es as? como un militar ingl?s, aliado con las fuerzas militares espa?olas contra la invasi?n napole?nica, se dedica durante su instancia en tierras gaditanas adem?s de al arte de la guerra; al ejercicio de la curiosidad viajera.

Plaza de San Antonio de C?diz, acuarela de Edward Hawke Locker, Views in Spain (1824)
Edward Hawke Locker era militar pero tambi?n pose?a el gusto por la pintura y el arte, como as? quedar?a reflejado en su libro Views in Spain (1824), donde da cuenta gr?fica y literaria de los recorridos que realiz? en 1811 y 1813, al tiempo que cumpl?a su misi?n de entregar a Wellington, ciertos mensajes confidenciales.
Durante la Guerra de la Independencia (1808-1813) el ej?rcito franc?s e ingl?s recorren Espa?a quedando fascinados por nuestro pa?s. Uno de ellos, es nuestro protagonista Edward Hawke Locker, que difundir? la visi?n de un pa?s ex?tico, lleno de tipismos describiendo los lugares que ve durante su estancia en Espa?a. Decir, que era hijo de un importante capit?n de marina brit?nica, fue nombrado secretario del almirante Sir Edward Pellew, a qui?n acompa?? a las Indias Orientales, al mar del Norte y en 1811 a la flota del Mediterr?neo en la Guerra de la Independencia. Fue en est? misi?n como Edward Hawke Locker llega al puerto de C?diz.

Edward Hawke Locker
Durante su estancia en C?diz Locker form? parte de la selecta colonia de ingleses que viv?a en la ciudad. Amigo del que ser?a a la postre primer ministro brit?nico, Lord John Russell, asisti? a sesiones de las primeras Cortes de C?diz y el c?nsul brit?nico, Sir James Duff, lo acogi? durante su estancia en C?diz en su residencia oficial.
Locker cuenta que C?diz se convirti? en el refugio de importantes familias del pa?s que tras la llegada del ej?rcito napole?nico a Sevilla, buscaban refugio en C?diz. Seg?n Locker, la poblaci?n de la ciudad se duplic?, pasando de los 70.000 habitantes a m?s del doble. Cuenta, que la mayor?a de las calles son estrechas y sombr?as, a excepci?n de la Calle Ancha, que se abre desde la Plaza de San Antonio. Para ilustra este pasaje de su estancia en C?diz, Locker dibuja la plaza de San Antonio tal como el lo conoci? en 1811. Para Locker, la plaza de San Antonio constitu?a el lugar de encuentro de los idlers -ociosos-, que con sus cursis uniformes y largas capas, se reun?an alrededor de las puertas de los coffee-house.
Locker, tambi?n habla de la catedral de la ciudad. Afirma que la vieja catedral contiene algunas im?genes de gran valor art?stico, pero no opina lo mismo de la nueva catedral, calific?ndola de monumento de mal gusto y de gastos innecesarios, adem?s de inacabada -la nueva catedral de C?diz se finaliz? en 1838-. No ser?a el ?nico de los llamados viajeros rom?nticos que opinar?a as?.

Custom House C?diz. Acuarela de Edward Hawke Locker, Views in Spain (1824)
En cambio, le maravillaba los Miradores, situados en lo alto de las houses command desde donde se pod?a contemplar unas maravillosas panor?micas de la ciudad as? como los patios andaluces con su fuente ornamental situada en el centro.
Durante su estancia en C?diz debi? conocer los encantos de las mujeres espa?olas a las que califica de vivaces y de atractiva presencia. Como los paisajes, las fiestas y los bandoleros, la mujer andaluza y por extensi?n la espa?ola, ser? otro de los temas principales de estos viajeros rom?nticos.
Describe igualmente como eran las primeras Cortes, donde seg?n afirmaba la mitad de los diputados eran eclesi?sticos. La sala lo presid?a un retrato de Fernando VII (en aquel entonces muy popular) bajo palio y custodiada por dos centinelas. Para Locker, el funcionamiento de las primeras Cortes era similar a la C?mara de los Comunes de Londres.

Juramento de las Cortes de C?diz (1812)
En su descripci?n de C?diz habla de dos gran inconvenientes existentes en la ciudad, uno de ellos muy llamativo por su explicaci?n: para Locker la salinidad de los pozos de la ciudad es una de las cuestiones a tener en cuenta ya que obliga a traer el agua desde El Puerto de Santa Mar?a. El segundo gran inconveniente lo constituye el viento de Solano. Si, si tal cual… Solano wind, proveniente de la costa de ?frica, el cual produce seg?n palabras de Locker una alteraci?n en la sangre de los andaluces, que los asesinatos y todo tipo de excesos son cometidos mientras prevalece, de tal manera que la gente prudente permanece dentro de las puertas de sus casas hasta que la malignidad haya pasado. As? tal cual. Nunca he le?do una mejor descripci?n de los efectos del viento de Levante.

Extracto de Views in Spain, donde se hace referencia al Solano wind
Locker que hab?a llegado al puerto de C?diz en 1811, se alegra de llegar a la ciudad en ese preciso momento, en un periodo de extraordinario inter?s. El puerto de C?diz era un ir y venir de provisiones, armas y correos bajo la protecci?n de las bater?as espa?olas y de la escuadra brit?nica. Tambi?n habla de Puerto Real, donde se localiza La Carraca, principal dep?sito de la Armada espa?ola y del fuerte de Matagorda que protege la ciudad de los franceses. Tambi?n nos habla del Fort Luis o Fuerte de San Luis, en la Isla del Trocadero, desde donde los franceses bombardearon la ciudad con 9 morteros de 14 pulgadas y seis obuses de enorme construcci?n. Termina su relato en C?diz afirmando que uno de esos obuses o morteros de la Guerra de la Independencia espa?ola del Fuerte de San Luis, en Puerto Real, puede ser visto en el famoso parque londinense de St. James?s Park.
Durante su estancia en C?diz se hizo muy amigo de Lord John Russel, futuro primer ministro de Inglaterra, y compa?ero de fatiga en los sucesivos a?os durante el retroceso del ej?rcito franc?s en territorio nacional. Juntos, cruzaran plazas a?n en mano de los franceses con objeto de hacerle llegar diferentes despachos a Wellington, mientras constataba los desastres de la guerra, los efectos de los bombardeos, voladuras y muertes. Sus dibujos y acuarelas tienen todos los ingredientes para convertirse en perfectos ejemplares de grabados rom?nticos. Edward Hawke Locker le dedicar?a su libro Views in Spain, a su amigo Lord John Russel.
Locker no ser?a el ?nico de los viajeros rom?nticos que llegar?a a C?diz, luego vendr?a muchos otros, entre ellos los famosos Lord Byron y Eueg?ne Delacroixe, pero Locker tuvo la suerte de encontrarse en el lugar donde todos quer?an estar, en la C?diz asediada, sede de las Cortes, refugio de intelectuales, literarios y pol?ticos de renombre. Locker ve?a lo que ?l y su p?blico quer?an ver, y si el viento de Solano empujaba a los gaditanos al vil ejercicio del asesinato, no dejaba lo preciso y exacto para los ge?grafos, aunque acomodase sus relatos para encandilar a sus lectores. Un viajero rom?ntico. Un viajero del bicentenario.
Jos? Manuel Oneto
Para saber m?s: