OBISPO, JOSÉ
(Buendía de la Mancha). Capitán retirado del regimiento
de infantería de Zaragoza en 1808. Comenzó a desplegar,
desde el momento en que se insurreccionó Zaragoza su entusiasmo
patriótico, llamando por carteles a todos los soldados cumplidos
que quisieran tomar las armas, ofreciéndoles tres duros de gratificación
de su bolsillo; habiendo reunido a 400 llegó a formar con la
aprobación de Palafox un batallón que se denominó
1ª Ligero de Zaragoza, del cual se le nombró comandante.
En la acción de Mallén constaba de 500 hombres y perdió
más de cien. En el ataque del Puente-verde sobre el Canal que
sostuvo el capitán Juan Ignacio Izaola, que había servido
en el regimiento de infantería Inmemorial del Rey, perdió
40 hombres entre muertos y heridos, entre los que lo fue gravemente
y quedó prisionero el teniente Pablo Piquer. El capitán
Izaola arrojó al canal los caudales del batallón para
que el enemigo no los utilizara y su muerte, como la del segundo teniente
José Castellanos fue muy sentida. También quedó
prisionero el teniente Jaime Alcover que, habiendo podido salvarse,
se incorporó al cuerpo y murió en la acción de
Juslibol. El día 4 falleció en la huerta de Santa Engracia
el subteniente Miguel Gila. Así, durante el primer Sitio perdió
el batallón la mitad de su fuerza y la tercera parte de sus oficiales.
Habiendo salido de Zaragoza con el marqués de Lazán en
la tarde del 15 de junio se dirigió al cuartel general de Palafox,
quien le nombró mayor general de infantería, cuyo cargo
desempeñó en lo restante del primer sitio y tuvo parte
en todas las acciones y choques que ocurrieron. Hallándose en
la calle de Pabostre le hirió de rechazo una bala de los franceses
que hacían fuego desde S. José. A pesar de que el 1 de
julio cayeron en su casa, situada en el Coso frente al arco de S. Roque,
una bomba y una granada, y que eran continuas las explosiones en aquel
distrito, permaneció su mujer en ella. En la noche del 3 de agosto
cayó otra bomba en su casa y habiéndose dirigido a ella
con un ayudante y dos ordenanzas, cayó otra que estalló
en el umbral al tiempo que iban a entrar. Noticioso de que el enemigo
redoblaba sus esfuerzos contra la puerta de Santa Engracia, se dirigió
allí inmediatamente en donde permaneció hasta que fue
preciso retirarse y continuó cooperando en la defensa el día
4. En la misma tarde, acompañado del capitán José
Martínez, recogió de la tesorería varios papeles
interesantes y 30.000 rls. de vellón, que hizo conducir en un
carro a su ayudante Francisco Lorenzo. Su casa fue asaltada y saqueada
por un capitán y 50 soldados franceses. El 14 de agosto salió
con la división del marqués de Lazán haciendo las
funciones de mayor general de infantería y como tal se halló
en la batalla de Tudela, de cuya plaza extrajo con la ayuda de los paisanos
en los últimos momentos, tres carros de fusiles que condujo a
Borja con una compañía del regimiento de Fernando VII,
yendo a retaguardia el general Saint-Marq que con la caballería
sostenía la retirada. Auxilió así mismo con la
tropa del regimiento de Fernando VII el corte del puente de dicha ciudad
que se hizo después de retiradas todas las avanzadas por el teniente
de caballería del regimiento de Borbón Domingo Pavía.
Posteriormente continuó dicho servicio y se halló en la
acción de la Armentera de 26 de diciembre de 1808 y en la de
Castelló de Ampurias de 1 de enero de 1809, esmerándose
en la organización e instrucción de los cuerpos, compuestos
en su mayor parte de paisanos.
Con fecha 3 de junio de 1808 se le nombra Subinspector del Ejército de Aragón para que, asociado con Raimundo Andrés contribuya a la pronta y mejor disciplina de sus Tercios. Con fecha 26 de junio de 1808, Palafox le nombra Mayor general de Infantería del Ejército de Aragón. Estaba casado con Rita López Pascual, hermana de Ignacio, y falleció en Zaragoza el 13 de enero de 1816.