MARIANO RENOVALES
Nació en Arcentales (Vizcaya) en 1774, en 1790 se trasladó
a Buenos Aires donde tomó parte en la defensa de esta ciudad
(1806), contra los británicos. Se desconoce porque residía
a principios de Junio de 1808 en Zaragoza, siendo ya teniente coronel
de caballería. El 15 de Junio participó en el combate
del cuartel de caballería, en el cual, los franceses habían
penetrado, también en el segundo ataque a la puerta de Santa
Engracia. El 2 de Julio estuvo en la puerta Sancho al frente del tercio
de Tauste, y auxilió a los comprometidos defensores del Portillo.
El 7 y el 29 de Julio efectuó vigorosas salidas por puerta Sancho,
para ahuyentar las avanzadas francesas que ocupaban el llano de la Almozara.
Palafox que lo conocía bien, le encomendó la de línea
de Santa Engracia a puerta del Sol. El 4 de Agosto intervino en el Campo
Real, continuó hacia la iglesia de San Miguel, y combinando sus
escasa fuerzas con otras que se le unieron, barrió a los franceses
de la plaza de la Magdalena y las piedras del Coso, los persiguió
sin descanso, desalojándolos de las casas del hospital, contribuyendo
a encerrarlos en las ruinas de la iglesia de dicho establecimiento y
convento de San Francisco.
Palafox recompensó estos servicios ascendiéndole a coronel, y encargándole la organización de un nuevo regimiento de caballería denominado Húsares de Palafox. Dicho cuerpo, solo fue de nombre, contó con muy pocos caballos y escasos oficiales, pelearon casi siempre desmontados, en la guerra de las casas de las calles Paboste y puerta Quemada.
Ya en el segundo asedio, Renovales fue comandante del convento fortificado
de San José, sobre el río Huerva, siendo objetivo principal
de los franceses, que lo combatió con el poder de su artillería
por ser la llave táctica del frente atacado. Once días
sostuvo San José, rechazando repetidos asaltos, solo cuando aniquilada
la guarnición, arrasado el convento y desmontadas sus baterías,
emprendió la retirada el 11 de Enero de 1809. Palafox, le ascendió
en el acto a brigadier de ejército. Y todavía después,
defendió palmo a palmo la disputada y estrecha calle de Santa
Engracia, desde el 27 de Enero al 10 de Febrero.
Tras la capitulación fue hecho prisionero, cuando lo conducían
a Francia, consiguió Renovales escapar en Pamplona. "Donde
a petición suya, se le dejó en libertad bajo palabra,
se fue a Lérida y obtuvo el mando de todos los valles al oeste
de Jaca.
A principio de Mayo de 1809, juntó fuerzas en el valle de Roncal,
con las cuales, batió a un destacamento francés el 21
de dicho mes cerca de Ansó, el 15 de Junio tuvo una refriega
cerca de Lumbier, sin embargo y siendo perseguido por los imperiales,
marchó a Cádiz, donde fue ascendido por la junta central
a mariscal de campo.
En1810, la regencia le confirió una expedición marítima contra los franceses en la costa Cantábrica, siendo un fracaso. En 1812 mandaba las fuerzas levantadas en Vizcaya, compuestas de 3.700 hombres, bajo el mando en jefe del general Mendizábal. Contribuyendo con eficacia y fortuna a que los franceses evacuasen la provincia de Santander, y en tener en continua intranquilidad a las guarniciones de Bilbao, Durango y Orduña. En 1813 con el mismo mando, siendo herido y hecho prisionero en un combate desventajoso, fue conducido a los depósitos de Normandia desde los cuales se fugó y buscó refugio en Inglaterra.
En 1817 y de regreso a España, secundó los planes de levantar al País Vasco contra el régimen absolutista, siendo sometido a un proceso penal, siendo exonerado de grados y honores, y condenado a muerte.
Huyó a Francia donde avisó al gobierno español, del peligro de una expedición organizada en favor de la independencia de las colonias americanas, por lo que fue amnistiado. Pasó a La Habana, pero el intendente de la isla, tras impedirle que desembarcara, lo encerró en el castillo de la Cabaña, con el pretexto de una posible agresión, donde murió el ilustre general en 1819.
El 4 de Agosto de 1808, Palafox le decía por escrito a Renovales, que no le advertía la necesidad de una extrema vigilancia "por constarle que no se dormía ni dejaría dormir a los demás".